Estrella Wolf-Rayet SBC9 1232. Adquiero dos nuevos libros para la "Biblioteca estelar JL Pueyo"

SBC9 1232 posee una órbita extremadamente excéntrica


La estrella binaria SBC9 1232 se encuentra 5.609 años luz de distancia del sol. A esa distancia tan lejana se ve como un solo punto pero en realidad son dos estrellas: una estrella azul y un estrella Wolf-Rayet. Por ahora, no hay exoplanetas conocidos en este sistema.

La estrella SBC9 1232, por tanto, es un sistema estelar binario espectroscópico que ha sido altamente estudiado, conocido popularmente en la astronomía por albergar a la famosa estrella WR 140.

Órbita: Posee una órbita extremadamente excéntrica (alargada) con un período de revolución de aproximadamente 8 años.

Ubicación y distancia: Se encuentra en la constelación de Cygnus (el Cisne), a una distancia estimada de entre 4.950 y 5.600 años luz de nuestro Sol.

Características principales:

Componentes: 

El sistema está formado por dos estrellas supermasivas:

Una estrella Wolf-Rayet de tipo espectral WC7p (una estrella muy evolucionada, caliente y masiva que pierde material rápidamente) y una estrella compañera azul gigante/supergigante de tipo espectral O4/O5.

Fenómeno destacado:

Anillos de polvo cósmico en forma de concha


Debido a la órbita tan elíptica, cuando las dos estrellas se acercan a su punto máximo (periastro), sus potentes vientos estelares chocan con una fuerza brutal. 

Esta colisión comprime el gas y genera ráfagas masivas de polvo cósmico en forma de concha. Recientemente, el Telescopio Espacial James Webb capturó imágenes virales de este sistema, mostrando un patrón de anillos concéntricos de polvo que parecen huellas dactilares en el espacio.

La imagen de los anillos de polvo de SBC9 1232 (WR 140), capturada por el Telescopio Espacial James Webb (JWST), es uno de los descubrimientos visuales más asombrosos de la astronomía moderna. 

Estos anillos no son estructuras planas, sino capas tridimensionales de polvo en expansión que rodean al sistema binario.

El mecanismo del "reloj cósmico"

Producción cíclica: Las dos estrellas se aproximan al máximo (periastro) una vez cada 7,9 años.

Fábrica de polvo: Al acercarse, los potentes vientos estelares colisionan. El choque comprime el gas rico en carbono de la estrella Wolf-Rayet, enfriándolo lo suficiente para condensarse en polvo de carbono (similar al hollín).

Efecto de anillos: Cada anillo visible en la fotografía representa una aproximación ocurrida en el pasado (similar a lo que ocurre en los troncos de los árboles). El viento estelar empuja el polvo hacia el espacio, creando una nueva capa concéntrica que se expande hacia el exterior de forma continua.

El logro del Telescopio James Webb 

Mientras que los telescopios terrestres solo lograban distinguir dos o tres anillos interiores debido a las limitaciones ópticas de la atmósfera, el James Webb de la NASA/ESA logró fotografiar al menos 17 anillos concéntricos.

Tecnología MIRI: La fotografía fue capturada con el Instrumento de Infrarrojo Medio (MIRI). El polvo orgánico brilla con gran intensidad en estas longitudes de onda, permitiendo rastrear la historia del sistema durante más de 130 años en el espacio.

Supervivencia del polvo: 

El hallazgo demuestra que los entornos extremos alrededor de estrellas Wolf-Rayet masivas pueden fabricar y sobrevivir a la radiación destructiva, aportando materiales clave para la formación de futuras estrellas y planetas.

La actividad práctica mensual que cierra este mes de julio-26 ha consistido en la adquisición (y lectura) de dos libros muy interesantes relacionados con la temática espacial que nos ocupa.

Por una parte el libro "Astrofísica para gente con prisas" del conocido divulgador Neil deGrasse Tyson



La otra adquisición ha sido el libro "Vida y cosmos ¿Es la tierra una excepción?"



¡Venga! Vamos ahora con el vídeo de la semana.

Echaré de nuevo mano de un valor seguro: nuestro ya conocido divulgador argentino del mundo astronómico Luis Trumper. En esta ocasión comenta un interesantísimo  y recurrente tema: Descubren una molécula misteriosa en Titán, la luna de Plutón y Saturno: "No sabemos que es"

Y, por supuesto la música. No debe faltar,

Por aquello de Wolf- Rayet, Para esta semana os propongo:

- Sergei Prokofiev: Peter and the Wolf.

- Wolf Rayet

Con estas músicas tan antagónicas me despido, amigos.

¡Hasta el jueves que viene!




Comentarios

  1. Veo que visitas las librerías para tener tu sala particular del espacio en tu casa.
    Llama la atención esa nueva estrella doble de colores que amplia la curiosidad de las estrellas conocidas.
    La cantidad de anillos que contemplamos nos dice que están por llegar más sorpresas.
    Interesante artículo, José Luis, saludos de Javier

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    1. Como ya es habitual, agradecido por tu nuevo comentario. Si, es verdad que ya voy contando con una buena colección de libros sobre exploración espacial. Ahora me queda la tarea de releer los más interesantes con más detenimiento para asentar conceptos.
      Y también es cierto que las estrellas nos ofrecen una variopinta gama de tipos, colores y grado de evolución. El hecho de saber que existen, aunque no las veamos de cerca, nos vuelve a servir de referencia de nuestra propia nimiedad.
      ¡Un saludo!

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  2. Muy curioso este sistema binario que presentas compuesto por una estrella azul y una Wolf- Rayet, ambas supermasivas, y que nos muestran que las posibilidades de agrupación estelar son enormes. Espectacular me parece esa colisión de fuertes vientos que crean polvo cósmico en forma de anillos, que simulan una concha, y que el James Webb ha sido capaz de captar!!.
    Sobre Neil de Grasse Tyson, no se si habrás leído hace unos días en una entrevista que prefería la inhumación en lugar de incineración, y lo explicaba, jaja.
    Un saludo y buen verano.

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    1. Cierto. Como el universo es tan vasto, todas las posibilidades de agrupación son posibles. La gravedad ejerce el papel de maestro de ceremonias que acerca o aleja los cuerpos a su voluntad y desencadena fenómenos extraordinarios. Todo evoluciona independientemente de la voluntad de los humanos. Lo más "fuerte" que podemos hacer es estrellar la etapa de impulsión de algún cohete en la superficie lunar y si me apuras, detonar algún artefacto atómico en algún asteroide. Todo ello no deja de ser meras cosquillas sin relevancia alguna a nivel estelar.
      Y si, Neil deGrasse Tyson prefiere el enterramiento a la incineración porque permite que la energía y las moléculas del cuerpo regresen de forma directa a la Tierra para nutrir a los seres vivos, mientras que la incineración convierte la energía del cuerpo en calor e infrarrojos.Esa radiación viaja por el espacio a la velocidad de la luz. Según él, en cuatro años, esa energía alcanza el sistema estelar de Alfa Centauri. En ambos casos seguiremos formando parte del universo. Un consuelo.
      Gracias por tu comentario, José Miguel.
      ¡Pronto pasaremos el ecuador veraniego!
      ¡Un saludo!

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