Estrellas gigantes

Una estrella gigante se distingue por su considerable tamaño y luminosidad, superiores a las estrellas de la secuencia principal con la misma temperatura superficial.

Una estrella gigante (giant star en inglés) es una estrella con un radio y una luminosidad sustancialmente mayores que una estrella de la secuencia principal con la misma temperatura superficial. 

Típicamente, su radio está entre 10 y 100 veces el radio solar y su luminosidad está entre 10 y 1.000 veces la del Sol. 

Aquellas estrellas más luminosas que las estrellas gigantes se llaman supergigantes e hipergigantes.

Debido a su gran tamaño y luminosidad, las estrellas gigantes se sitúan por encima de la secuencia principal (clase V en la clasificación por luminosidad de Yerkes) en el diagrama de Hertzsprung-Russell, correspondiendo a las clases de luminosidad II y III.

Una estrella se convierte en gigante cuando no le queda hidrógeno disponible para la fusión en su núcleo y como resultado de ello, ha abandonado la secuencia principal. 

Una estrella con una masa inicial inferior a 0,4 masas solares nunca será una estrella gigante. 

Estas estrellas tienen su interior muy mezclado por convección y por ello continúan la fusión del hidrógeno hasta que se agota en toda la estrella. A partir de ahí se convierten en una enana blanca compuesta fundamentalmente de helio. No obstante, la teoría predice que la duración de este proceso es mayor que la edad actual del universo.

Si una estrella es más masiva que el mencionado límite inferior, cuando ha consumido todo el hidrógeno en su núcleo por la fusión, dicho núcleo de helio inerte empieza a contraerse mientras que el hidrógeno sigue fusionándose en helio en una cáscara que rodea a aquel. 

Al mismo tiempo, la envoltura de la estrella se expande y enfría. En esta etapa de la evolución estelar, denominada rama subgigante en el diagrama de Hertzsprung-Russell, la luminosidad de la estrella apenas aumenta mientras su temperatura superficial disminuye. 

Al llegar a un límite inferior crítico para la temperatura superficial, la estrella se ve obligada a aumentar su volumen y luminosidad a temperatura superficial (o sea, color) prácticamente constante; en otras palabras, la estrella asciende por la rama gigante en el diagrama de Hertzsprung-Russell. 

En esta etapa la estrella se ha convertido en una gigante roja; mientras tanto, el núcleo continúa contrayéndose y aumentando su temperatura.

Se cree que si la masa de la estrella, durante su etapa en la secuencia principal, es inferior a 0,5 masas solares, no se alcanzarán la temperaturas necesarias para que se produzca la fusión del helio. Por el contrario, si la temperatura en el núcleo alcanza los 108 millones de grados el helio empezará a transformarse en carbono y oxígeno mediante el proceso triple alfa. 

La energía generada por la fusión del helio hace que el núcleo se expanda. Esto hace que la presión disminuya en la capa que rodea al núcleo donde el hidrógeno se transforma, decreciendo el ritmo de producción de energía. La luminosidad de la estrella disminuye, sus capas exteriores se contraen nuevamente, y la estrella abandona la rama gigante roja.

La evolución posterior dependerá de la masa de la estrella. Si no es muy masiva, se la encontrará en la rama horizontal del diagrama de Hertzsprung-Russell, o su posición en el diagrama se moverá en bucles.

Si la masa de la estrella no supera las 8-10 masas solares, agotará el helio de su núcleo para empezar a fusionarlo en una cáscara alrededor del mismo. De nuevo, aumentará su tamaño y luminosidad, subiendo por la llamada rama asintótica gigante del diagrama de Hertzsprung-Russell. Una vez que la estrella se ha despojado de la mayor parte de su masa, su núcleo formará una enana blanca de carbono-oxígeno. 

Si la masa de la estrella es la suficiente como para iniciar la fusión del carbono (más de 8-10 masas solares), la estrella no aumentará excesivamente su luminosidad al abandonar la secuencia principal, pero sí se volverá más roja.

Pueden llegar a evolucionar en supergigantes rojas o, si existe pérdida de masa, en supergigantes azules.

En última instancia se convertirán en enanas blancas compuestas por oxígeno y neón, o explotarán como supernovas de tipo II para formar una estrella de neutrones o un agujero negro.

(Texto tomado casi íntegramente de Wikipedia)

Veamos este vídeo para repasar conceptos

Visualicemos este otro interesante vídeo

Web Amautas

El video seleccionado para esta semana corresponde al canal de José Luis Crespo. Su título: "Todas las galaxias van hacia aquí". A mi me ha impactado ¿Y a vosotros?

Ya me contaréis.

Música:

Ya que hablamos de atracción, he seeccionado música basada en este concepto:

- Esta peculiar canción traída del Perú

- Y del Perú nos vamos al Punjab, con el mismo tema: atracción

¡Hasta el próximo jueves, amigos!




Comentarios

  1. Si con la luminosidad del sol tenemos un mundo grandísimo, con la luminosidad de las estrellas gigantes, no digamos.
    Los procesos para llegar a ser estrellas gigantes lo has explicado muy bien,... se consume todo el hidrógeno, se queda el helio, y se forma una cáscara que se enfría,... y después llegamos a lo conocido, la transformación en carbono y oxígeno, y digo yo que después llegaría la vida.
    Todo es inmenso y complejo, pero todo está muy bien estudiado por los científicos.
    Cada semana tengo mi viaje a las estrellas.
    Un abrazo José Luís.

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  2. El criterio de clasificación de las estrellas es, sobretodo, el de su edad. Aunque los parámetros de la formación inicial también son relevantes.
    En todo caso como desconocía prácticamente todo sobre la evolución estelar, cada semana como tú bien dices es una aventura nueva.
    Que continúe el viaje hasta lo que nos dé de si.
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Interesante, como siempre, esta entrada aunque no exenta de dificultad para poder comprender los procesos y cambios en la estructura de las estrellas en su evolución, en los que la masa inicial de la estrella juega un papel fundamental y determinante.
      El vídeo de Astrum espectacular, tanto por las dimensiones de las estrellas que describe como por su ciclo de existencia que siguen dejándonos a los humanos como diminutos objetos insignificantes e intrascendentes. Un abrazo José Luis.

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    2. Coincido totalmente contigo, José Miguel en la sensación de insignificancia que uno experimenta cuando se adentra en el "jardín" estelar. Y, bueno, aún sabiendo lo difícil que es entender en su totalidad los procesos de evolución de las estrellas, yo creo que, a nuestra edad, tenemos derecho a un poco de atrevimiento para meternos en estos mundillos. Soy consciente de que todo no lo entenderé nunca pero al menos el barniz no nos lo quita nadie.
      Gracias por tus precisas aportaciones.
      ¡Un abrazo!

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  3. Hola Jose Luis, ahora que se acerca el eclipse de Agosto imagino una estrella de 10000 veces la luminosidad del sol. !!!!!!!! Para no parpadear.

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